Una organización internacional publicó un estudio que afirma que los
costos ambientales de la actividad agropecuaria en el mundo son 22 veces
mayores que los lucros obtenidos.
En todo el mundo, la pecuaria se concentra, principalmente, en la
Amazonía, generando pasivos ambientales como el agravamiento del cambio
climático, deforestación, polución y contaminación de las aguas.
Cría de ganado en América del Sur: el costo de
usar el planeta
La cría
de ganado en América del Sur genera ganancias de US$ 16,6 billones, mas se sus
costos ambientales fuesen contabilizados, ellos serían 22 veces mayores que la renta proporcionada por el sector.
La mayor parte de esa actividad es realizada en
la Amazonía brasilera.
Si los inversionistas tuvieran en cuenta esa
visión integral, que incluye el costo de las externalidades ambientales, tal
vez la decisión de aplicar en una actividad como la pecuaria en la Amazonía
fuese diferente.
Los números hacen parte de un informe realizado
por la consultora Trucost para la TEEB Business Coalition, una organización que
reúne especialistas globales para estudiar y estructurar métodos para la
contabilidad del capital natural.
La organización encomendó el estudio “Capital
Natural en Riesgo: los 100 principales efectos externos de los negocios” para
identificar e informar a las empresas y sus inversionistas los principales
riesgos y oportunidades relacionados con el capital natural.
Según el estudio, los efectos externos – costos
que no son asumidos directamente por el productor ni por el consumidor, mas si
por terceros – de la producción primaria (agricultura, florestas, pesca,
minerales, explotación de petróleo y gas, servicios de utilidad pública) llegan
a US$ 7,3 trillones.
El valor equivale al 13% del PIB mundial en
2009.
La mayoría de los costos ambientales provienen
de la emisión de gases de efecto estufa (38%), uso del agua (25%), uso de la tierra (24%), polución
del aire (7%), polución de la tierra y del agua (5%) y residuos (1%).
“Ningún sector regional de alto impacto genera
lucro suficiente para cubrir sus impactos ambientales”, dice el informe.
El estudio apuntó a los sectores regionales con los riesgos más
elevados: generación de electricidad a carbón en el Sudeste Asiático y en
América del Norte, cultivo de trigo en el Sur de Asia, y la pecuaria en América
del Sur y el Sur de Asia.
El dinamarqués Bjorn Lomborg, conocido por el
libro “O Ambientalista Cético” cuestionó las premisas del estudio, como un
costo de US$ 106 por tonelada de carbón emitida.
Los responsables del estudio admiten que hay
imprecisión en el cálculo de los efectos externos, pero afirman que estas
imprecisiones son diminutas ante la escala de los impactos estudiados.
A TEEB Business Coalition trabaja a partir del
principio de conservación del capital natural defendido por la Teeb (The
Economics of Ecosystems and Biodiversity), una iniciativa apoyada por Naciones Unidas.
Una de las primeras empresas en adoptar la
contabilidad ambiental fue la fabricante de productos deportivos alemana Puma,
en 2010.
Fuente: Blog De Lá Pra Cá
