domingo, 19 de mayo de 2013

BRASIL: Bancada ruralista presiona para quitar poderes de Funai

Diputados de la bancada de hacendados (ruralistas) prometen apretar el cerco contra la Fundación Nacional del Índio (Funai) y la atribución del órgano de auxiliar en la demarcación de tierras indígenas en Brasil. Entre las estrategias usadas para presionar al gobierno por cambios, integrantes del Frente Parlamentario de Agricultura dicen tener ya firmas suficientes - más de 180 - para protocolar un pedido de creación de una CPI para investigar a Funai. Todavía, no definen cuando será hecho eso.


En la semana pasada el grupo contabilizó dos victorias: primera, consiguió convocar la ministra-jefe de la Casa Civil, Gleisi Hoffmann, para  esclarecer en la Comisión de Agricultura de Casa sobre las cuestiones indígenas.

El dato de la  ida de la ministra al Congreso debe ser definido en esta semana por el presidente de la comisión, diputado Giacobo (PR-PR).

Los hacendados consiguieron también, el miércoles pasado (10), el apoyo que faltaba para la creación de una comisión especial para apreciar y dar forma a la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC 215/2000) que incluye, en las competencias exclusivas del Congreso Nacional, la aprobación de demarcación de las tierras tradicionalmente ocupadas por los indígenas, la titulación de tierras de comunidades afro-descendientes, la creación de unidades de conservación  ambiental y la ratificación de las demarcaciones de tierras indígenas ya homologadas.

“La PEC es un retroceso absoluto, ella acaba con cualquier posibilidad de política indigenista y de política ambiental. Dejar la prerrogativa del Poder Ejecutivo de crear unidades de conservación y reservas indígenas y pasarla para el Congreso es la misma cosa que decir que no van a  tener más”, dijo el diputado Sarney Filho.

La comisión fue creada por el presidente de la Cámara de Diputados, Henrique Alves (PMDB-RN), en retribución al apoyo que recibió de los hacendados para comandar la Casa.

“Nosotros  estamos creando una serie de injusticias para aquellos que son propietarios de tierras, independientemente del tamaño. Lo que nos preocupa es la falta de criterios y de una condición  de defensa dentro de los procesos de homologación conducidos por los antropólogos (de Funai)”, dijo el diputado Jerônimo Goergen (PP-RS), que integra el Frente Parlamentario de Agricultura.

El Consejo Indigenista Misionero (Cimi) rechaza la creación de la comisión. En nota divulgada, el Cimi repudió la decisión.

“El  acto del presidente de la Cámara se constituye en un atentado a la memoria de los diputados Constituyentes, ataca de forma vil y cobarde los derechos que los pueblos indígenas conquistaron a costo de mucha sangre, y atiende los intereses privados de una minoría latifundista históricamente privilegiada en nuestro país”, dice el  documento.

Procurada por la Agencia Brasil, la Funai envió nota clasificando la PEC 215/00 como un retroceso y una acción contraria a la efectividad de los derechos territoriales de los pueblos indígenas.

“La Funai cree que tal medida, lejos de contribuir para la reducción de los  conflictos propios de  procesos de demarcación de tierras indígenas, ocasionará mayor tensión en las relaciones entre particulares y pueblos indígenas, ante la inseguridad jurídica y la indefinición territorial que esto acarrea”, alerta el documento.

Entre las preocupaciones de Funai, está el hecho de la PEC prevé la creación de una instancia más en el procedimiento administrativo de regulación  de tierras indígenas.

“Eso hará más complejo y demorado el proceso de reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas – si  no significa su  parálisis -, con graves consecuencias para la  efectividad de los demás derechos de estos pueblos, como por ejemplo, la garantía de políticas de salud y educación diferenciadas, promoción de la ciudadanía y de la sustentabilidad económica, protección  a los recursos naturales, entre otros.”

Esta semana la bancada ruralista de la Cámara debe reunirse con el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), ministro Joaquim Barbosa.

En el  encuentro, los parlamentarios van a pedir la conclusión de la promulgación de la Tierra Indígena Raposa Sierra del Sur – que aún  depende de la publicación de lo acordado en la misma, y de las declaratorias al respecto de las 19 condicionantes impuestas por la Corte el 2009, para que la demarcación de áreas fuese mantenida en tierras continuas.

Después que eso fuera hecho, la polémica Ley 303 de Abogacía-General de la Unión (AGU) puede entrar en rigor. La norma prohíbe la ampliación de áreas indígenas ya demarcadas y la venta o arrendamiento de cualquier parte de esos territorios, si eso significa la restricción del pleno usufructo y  la posesión directa del área por las comunidades indígenas.

Eso también  veda la minería y el aprovechamiento hídrico de la tierra por los indígenas, a fin de impedir el cobro, por las comunidades indígenas, de cualquier impuesto o exigencia para utilizar la estradas, las líneas de transmisión y otros equipamientos de servicio público que ya estén dentro de las áreas demarcadas.

Las divergencias del Frente Parlamentario de Agricultura en relación a las  atribuciones de Funai también llevaron al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, a  comprometerse  a crear un Grupo de Trabajo para recibir  las manifestaciones de los diputados.

En 30 días, representantes de la Secretaría de Asuntos Legislativos, de la Funai y parlamentarios, deben comenzar a discutir propuestas que envuelvan la demarcación y expropiación de tierras en Brasil.

El Frente Parlamentario Ambientalista, presidida por el diputado Sarney Filho (PV-MA), marcó una reunión para el próximo miércoles (17).

En la evaluación de los ambientalistas, los  que apoyan  la PEC 215 son motivados por “intereses personales e individuales contrariados”.




Fuente: Br Notícias